
"La juventud no es sólo un grupo de personas de edad cronológica. Es también una actitud ante la vida, en una etapa no definitiva sino transitiva. Tiene rasgos muy característicos: Un inconformismo que lo cuestiona todo; un espíritu de riesgo que la lleva a compromisos y situaciones radicales; una capacidad creativa con respuestas nuevas al mundo en cambio que aspira a mejorar siempre como signo de esperanza. Su aspiración personal más espontánea y fuerte es la libertad, emancipada de toda tutela exterior. Es signo de gozo y felicidad. Muy sensible a los problemas sociales. Exige autenticidad y sencillez y rechaza con rebeldía una sociedad invadida por hipocresías y antivalores". Documento de Puebla 1167 y 1168.
Debiéramos reflexionar con mucho cuidado y profundidad estos numerales y cuestionarnos sobre el papel de la juventud en el mundo. Los líderes del mundo están emprendiendo el camino bélico y la juventud no se puede quedar en la mitad de la lucha de poderes.
Los invito a ser jóvenes que luchan por la libertad, a concientizarnos de los problemas sociales y a demandar por una sociedad menos injusta, consumista, individualista e hipócrita. No debe ser una lid egoísta y anárquica, debe ser fundamentada y ordenada para que pueda tener un sentido transcendental y marcar la historia del mundo; no una simple protesta que se olvida al día siguiente.
