Los Jóvenes Deciden 2014
Se acercan las elecciones en nuestra querida República y ya
se ven en todos los lugares posibles alguna publicidad de cualquier aspirante a
político. Digo aspirante a político porque no puedo dar fe que todos los que se
presentan lo hacen por vocación. Sí, digo vocación porque la política lo es. No todos los
inscritos tienen el deseo altruista de servir a los ciudadanos y a la
república. Cuál remembranza de la idea original de los griegos y romanos que
inspiraron estos conceptos de República y Democracia.
Pero bueno, eso será otro tema sobre el cual escriba. Lo que
nos compete hoy parte del año pasado, un año sumergido en la indignación de los
colombianos y colombianas reflejado en las diversas manifestaciones en contra
de las iniciativas injustas de los gobiernos. En contra de las reformas
tétricas que la unidad nacional quería legislar para beneficio de particulares.
Reforma a la Justicia, sumergida en el escándalo del congresista que no leyó la
reforma y aún así la defendía, una historia calcada del cuento Simón el bobito
de Pombo. La reforma a la educación, que desató la indignación del movimiento
estudiantil cual años 70 – 80 donde se recuerdan amplias protestas de estos
grupos. En contra de los TLC por parte de los campesinos, hastiados de que sus
empresas quiebren ante las inmensas locomotoras transnacionales y la
permisividad del gobierno que no defiende al pequeño productor y ampara a los
monopolios internacionales, los mineros, paperos, lecheros en fin.
Un 2013 del que quiero rescatar la increíble lucha de la MANE en contra de la
terrible reforma a la educación y el deseo de este movimiento de buscar
subsanar el déficit en que el olvido gubernamental tiene la política de las
universidades públicas. Este hecho me hizo abrir los ojos a una verdad un poco
triste, solamente nos atrevemos a enfrentarnos y nos interesamos cuando nos
tocan a nosotros los problemas, me refiero a los jóvenes. Hay muchos que luchan día tras día, otros
tantos que se interesan e investigan sin embargo, la mayoría no se da por
enterado de los diferentes temas en el ámbito nacional.
Cómo nos dolió que se metieran con nuestro futuro, cómo
reaccionamos ante la amenaza inminente de que se truncara la posibilidad de
muchos que no tienen con qué estudiar y ahí si la armamos. Menos mal no fue
como la frase aquella que se le atribuye a Bertolt Brecht y no fue demasiado
tarde que protestamos porque recibimos la ayuda de distintas organizaciones
para que combatiéramos la reforma. Se vivió y se vive la lucha a la que está
llamada la juventud, no sólo por la educación debiera ser el centro y el único
motivo que nos mueva. La salud, la economía, lo público, la paz, combatir contra
la corrupción, la soberanía, en fin.
La movilización nos despertó, no esperemos. Tenemos el poder
de quitar de raíz a los que se sienten seguros en sus curules. Esos que llevan
más de 20 años ahí sentados engordándose de la mermelada y llenando sus
bolsillos con nuestro dinero. Podemos y los invito a que lo hagamos, ya
despertamos es hora de empezar a vigilar para que no seamos como los ancianos
de ahora que siguen luchando por lo que no pudieron conseguir para nosotros.
Que a futuro nuestros hijos libren nuevas batallas fundamentados en los logros
que en este año podemos empezar a conseguirles.

